La Normativa actual es deficiente
Se dice que estas plantas son de alta tecnología y cumplen con la normativa y los estándares europeos. Pero nuestras leyes ambientales son obsoletas y las emisiones de una megafuente térmica no aseguran la calidad de vida de las personas.
1. En Europa, las Centrales Termoeléctricas son catalogadas como
“ACTIVIDAD INSALUBRE Y PELIGROSA” por su alto impacto a la salud y por ocasionar daños al ecosistema, y por ende, está prohibida su instalación a menos de 2000 metros a contar del núcleo más próximo de población agrupada.
A pesar de ello, en todas partes de Europa y del mundo los pobladores se oponen a la instalación de estas Centrales Termoeléctricas.
2. Sin embargo, el Ministerio de Salud de nuestro país está catalogando equívocamente las Centrales Termoeléctricas como
“Actividad Molesta”, en circunstancias que, dada por sus características contaminantes, se ajustan más claramente a la definición de “Actividad Insalubre y Contaminante” que define la ordenanza General de Urbanismo y Construcción:
Insalubre o contaminante: "El que por destinación o por las operaciones o procesos que en ellos se practican o por los elementos que se acopian, dan lugar a consecuencias tales como vertimientos, desprendimientos, emanaciones, trepidaciones, ruidos, que
puedan llegar a alterar el equilibrio del medio ambiente por el uso desmedido de la naturaleza o por la incorporación a la biosfera de sustancias extrañas, que
perjudican directa o indirectamente la salud humana y ocasionen daños a los recursos agrícolas, forestales, pecuarios, piscícolas, u otros.
3. Considerando el criterio anterior,
no existe normativa alguna en la Ordenanza General y el Plan Regulador Metropolitano de Concepción que establezca un distanciamiento mínimo de las industrias catalogadas de insalubres y molestas al núcleo poblado más próximo, tal como se hace en los países europeos.
4. El nivel promedio anual de
óxido de azufre (gas tóxico que emite en altas cantidades una central termoeléctrica) en nuestro país es de 80ug, vale decir el doble de lo que establecen las normas internacionales que es de tan solo 40ug.
5. Los ciudadanos
no creemos en CONAMA, pues ya sabemos que más que una entidad técnica es política y ha aprobado "todos los Proyectos Termoeléctricos" (varios de ellos pese a irregularidades) con el fin de ocultar el déficit energético que posee el país.
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